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Sam Altman advierte sobre monopolio en la inteligencia artificial
Somos Guza
Foto: cottonbro studio / Pexels
Sam Altman, líder de OpenAI, alertó internamente a sus equipos sobre un riesgo que podría cambiar el futuro de la tecnología: que la carrera por dominar la inteligencia artificial termine con una sola empresa acaparando todo el poder. Durante una reunión con empleados, el ejecutivo presentó tres escenarios posibles para los próximos años, desde marcos cooperativos hasta un monopolio total que permitiría bloquear el acceso a componentes clave a los competidores.
Los tres futuros posibles según Altman
El primer escenario propone crear un organismo internacional de supervisión inspirado en la agencia que controla la energía atómica, encargado de auditar sistemas avanzados y regular el consumo global de poder computacional. El segundo, llamado informalmente 'plan Demis' en alusión a Demis Hassabis de Google DeepMind, sugiere fusionar los principales laboratorios de IA bajo una estructura similar al CERN europeo para frenar la competencia descontrolada. El tercero describe una situación donde un desarrollador logra la auto-mejora recursiva, obtiene ventaja abrumadora y controla totalmente el acceso a las unidades de procesamiento gráfico (GPUs) que necesita toda la industria.
El escenario 'terrible' del monopolio total
Altman calificó explícitamente como 'terrible' el tercer escenario, donde una corporación podría cortar el suministro de GPUs a toda la competencia, lo que describió metafóricamente como 'derretir' los chips rivales. Aunque aclaró que su análisis fue un ejercicio de rigor y no una hoja de ruta deseable, OpenAI prevé definir formalmente cuál de estos caminos impulsará en el próximo año. Mientras tanto, la empresa invierte en megaproyectos como Stargate, un proyecto de infraestructura con 500 mil millones de dólares de respaldo para asegurar 10 gigavatios de capacidad computacional.
La autorregulación enfrenta escepticismo
OpenAI, Google y Anthropic avanzan en crear un marco de autorregulación llamado Standards Authority for Frontier AI (SAFA), previsto para fines de 2026 o principios de 2027. Sin embargo, competidores como Meta y Nvidia se oponen abiertamente, argumentando que estos organismos privados funcionan como barreras regulatorias que protegen a los tres laboratorios grandes frente a empresas emergentes, dejando abierto quién vigilará realmente el desarrollo de sistemas superinteligentes.



